SaaS gana terreno a las aplicaciones tradicionales en la empresa
El software como servicio (SaaS) es todavía un componente relativamente pequeño de la industria de aplicaciones empresariales,...
ero los responsables de los suministradores que participaron en un encuentro organizado por Mass Technology Leadership Council a principios de abril apuestan fuerte por la idea de que el modelo de servicio hospedado ganará rápidamente popularidad frente a las aplicaciones tradicionales desplegadas y gestionadas internamente por las empresas.
“El negocio del software está próximo a su fin”, insistió durante su intervención Jonathan Bush, presidente y CEO de la compañía Athenahealth (Massachusetts), especializada en la provisión de servicios de facturación basada en Web y otras herramientas de gestión de negocio para entornos de consultas médicas.
Bush pidió a la audiencia que imaginara a Yahoo, que actualmente ofrece una herramienta de mapping online gratuita, intentando cobrar a las empresas 2.000 dólares por cada ubicación desde la que se deseara permitir buscar decisiones. “Se está extendiendo cada vez más la percepción común de que el software por sí mismo no es algo diferenciador por lo que merezca la pena pagar”, explicaba Bush, “con el tiempo tendrá que regalarse, y después vender el trabajo a él asociado”.
El porcentaje de empresas y ejecutivos de TI que utilizan al menos una tecnología SaaS aumentó de un 11% a un 26% el pasado el año, según una investigación realizada por Saugatuck Technology. Pero además, su penetración se está produciendo a todos los niveles. Así, aunque las empresas de pequeño y mediano tamaño inicialmente representaban el principal mercado para las soluciones de software hospedado, Saugatuck asegura que su aceptación entre las grandes organizaciones va en progresivo aumento. Poco a poco, según esta firma, su uso se irá generalizando a todos los entornos.
Pese a que muchas empresas se muestren a menudo reacias a externalizar operaciones que en el pasado han sido resueltas internamente, el SaaS introduce un dinamismo muy interesante para los clientes. Al tratarse de un servicio definido en un contrato cuyos términos deben ser respetados y que será necesario renovar si el suministrador pretende continuar su negocio con el cliente, aquel se verá más obligado a satisfacer a éste de manera continuada. En caso contrario, no conseguirá renovar los contratos.
Y esta es, según los expertos sólo una –quizá ni siquiera la más importante- de las ventajas del modelo SaaS para los clientes. De cualquier modo, los responsables de TI corporativos deberán tener presente que el dilema entre elegir entre aplicaciones SaaS o suministradas siguiendo un esquema tradicional no tiene una respuesta única. Cuál resulte la mejor opción dependerá tanto de la situación particular de la organización como de la aplicación de que se trate en cada caso.
Un terreno menos seguro para los proveedores
En cualquier caso, pese al prometedor futuro que los analistas auguran al nuevo modelo, probablemente pasarán todavía algunos años antes de que el software como servicio se convierta en la propuesta dominante en el mercado de las aplicaciones. Conviene recordar en este punto que “incluso Salesforce.com, con su considerable tamaño y presencia en el mercado, y aún tratándose del buque insignia del SaaS, es todavía una empresa pequeña”, subrayó Tom Brennan, CFO y vicepresidente de alianzas estratégicas del suministrador de aplicaciones bajo demanda OpenAir, durante su intervención en el encuentro. “En realidad, el mundo del SaaS se encuentra todavía en sus primeras etapas de desarrollo y resulta por tanto aún muy pequeño si se compara su tamaño con el de las aplicaciones tradicionales”. Para un auténtico despegue de este mercado, existen diferentes retos a los que los proveedores deberán hacer frente demostrando su capacidad para cambiar adaptándose a los nuevos tiempos.
Eric Hjerpe, inversor de Atlas Venture que actuó como moderador en una de las mesas redondas celebradas en Mass Technology Leadership Council, considera que uno de los principales retos que el nuevo modelo planteará a los suministradores será precisamente lo que, según se ha comentado antes, constituye una importante ventaja para el cliente: el cambio hacia modelos basados en suscripción que suponen el abandono de los tradicionales y más estables basados en licencias “perpetuas”. Éstos últimos indudablemente proporcionan entradas de dinero más seguras e predecibles para los proveedores.
Hjerpe ha trabajado para Siebel Systems y en 1999 fundó SiebelNet, filial que representó la primera aventura de esta compañía en el emergente mercado SaaS. Analiz
ando algunas experiencias, Hjerpe concluye que son muchos los grandes suministradores que, como Siebel, han fracasado en su intento de abandonar un modelo basado en la venta de licencias para subirse al tren de las ofertas SaaS. “Siebel ha fracasado, SAP ha fracasado, Oracle ha fracasado, al menos si se miden los resultados en relación con sus objetivos iniciales. Recuerdo al CEO de Oracle, Larry Ellison, en 1999 anunciando que, en dos años, el 70% de los ingresos de la compañía provendrían de soluciones basadas en el modelo SaaS. Sin embargo, han pasado ya ocho años y, desde luego, no es ese el caso”.
Otro importante desafío al que los proveedores de SaaS habrán de enfrentarse está relacionado con la dificultad de encontrar empleados con la mentalidad adecuada para construir software creado desde su base para ser distribuido vía un modelo de servicios. “No creo que existan muchas personas con ADN SaaS”, bromeó durante la mesa redonda Wayne Whitcomb, vicepresidente de ingeniería y operaciones técnicas de Demandware, compañía especializada en la fabricación de suites de e-commerce bajo demanda. “Solemos encontrarnos con profesionales que provienen del mundo del software, o con personas expertas en servicios..., pero se trata de unir ambos mundos. Por ejemplo, los profesionales del reino del software tienden a concentrarse en la creación de software empaquetado, sin preocuparse de cómo será desplegado después, y éste no es el planteamiento idóneo en el nuevo modelo”.
Para todos los tamaños
Analizando el mercado desde el punto de vista de la demanda, como se ha dicho, los expertos señalan que el SaaS empieza a trascender el segmento de pymes deseosas de evitar los costes y la complejidad asociada a la compra, instalación, soporte y mantenimiento de aplicaciones. Los grandes negocios tienden cada vez más a la adopción de soluciones SaaS, a pesar de las preocupaciones sobre la seguridad y fiabilidad de la información que han entorpecido en cierta medida la entrada de las nuevas propuestas en el segmento corporativo. “Una vez se van superando estas preocupaciones básicas, los responsables de TI pueden empezar a pensar en estratégicamente en el SaaS no sólo en términos de ahorros de costes, sino también de cómo proporcionar valor mediante la integración de la nueva aplicación SaaS en sus infraestructuras TI”, indicó Brennan.
En el transcurso de la mesa redonda, uno de los miembros de la audiencia planteó a los suministradores participantes la preocupación de algunos clientes sobre el peligro de que el alto grado de estandarización que caracteriza a las soluciones SaaS acabe por eliminar alguna ventaja competitiva que pudiera, por el contrario, obtenerse utilizando aplicaciones más personalizadas.
Tod Loofbourrow, fundador, presidente y CEO de Authoria, fabricante de una oferta SaaS para la contratación y gestión de empleados, respondió subrayando que las empresas compiten en un mercado abierto basándose en sus propios procesos de negocio y no en el software que utilizan. En otras palabras, y expresando lo que ya constituye un lugar común en el discurso del sector, es el negocio el que da sentido y valor estratégico a la tecnología, no al revés.
Cuando un cliente pretende disfrutar de acceso exclusivo a una funcionalidad particular, Loofbourrow asegura dejar claro que la empresa no accede a tales solicitudes. De hecho, en su opinión, el cliente se está “beneficiando de otras 250 empresas usuarias que se esfuerzan por identificar las mejores prácticas; unas prácticas que, a su vez, se ven reflejadas en nuestra planificación y diseño de productos. Aquellos clientes que buscan en nuestro software un diferenciador frente a otras empresas que también lo compran siguen un enfoque equivocado”, explica Loofbourrow. “Tanto McDonald´s como Burger King son clientes nuestros. Y, por supuesto, no voy a ayudar a uno a vencer al otro proporcionándole una funcionalidad especial en mi software”.
Ahorros de hasta un 40%
En cualquier caso, a la luz de los resultados del informe de la firma de investigación de mercado Saugatuck Technology, resulta evidente que el software como servicio está pasando de la fase de adopción temprana, en la que se encontraba el año pasado, a convertirse en una tendencia dominante en 2007. Y podría ya representar una alternativa generalizada en 2008, según Bill McNee, fundador y CEO de la firma de Saugatuck.
El estudio de esta consultora revela que el 26% de las compañías entrevistadas está utilizando en 2007 al menos una aplicación SaaS, porcentaje que el año pasado se reducía a un 11%. En 2010, según las previsiones de la compañía, el 65% de las organizaciones habrá introducido al menos una aplicación siguiendo el modelo de software como servicio.
Quizá la principal ventaja del SaaS resida en que permite a los clientes acceder a las aplicaciones online, a través de un navegador Web y generalmente con una tarifa basada en suscripción. Al tratarse de un acceso en remoto, en el que la aplicación es hospedada y gestionada por el proveedor, este modelo hace más sencilla la gestión del software para el cliente y evita a éste la necesidad de invertir capital en la compra de licencias de software. Además, la empresa no se ve obligada a desplegar el software en cada ordenador ni tiene que encargarse de llevar a cabo el seguimiento y la instalación de las actualizaciones realizadas por el suministrador de la aplicación.
Gracias a estas ventajas, las aplicaciones SaaS pueden llegar a reducir el coste total de propiedad de software de una compañía en entre un 20 y un 40%, según Arthur Wong, vicepresidente senior de Symantec, que, como el CEO de Saugatuck participó el mes pasado en la conferencia dedicada al software como servicio SaaScon.
Symantec, firma especializada en seguridad de red y software de protección frente a virus comercializado bajo el modelo tradicional de licencia, ahora ofrece –desde hace un par de semanas- también una opción SaaS. Esta oferta, Symantec Protection Network, proporciona un servicio de protección y almacenamiento de datos que pretende ayudar a las empresas, por ejemplo, a prevenir que los hackers entren en sus bases de datos y roben información valiosa sobre sus clientes, y ello sin necesidad de invertir en infraestructura o soporte propio.
Es probable que con el tiempo los suministradores de SAAS vayan ampliando los tipos de software que ofrecen siguiendo este modelo para así satisfacer la creciente demanda de los clientes, en opinión de McNee. De hecho, las primeras aplicaciones en ser ofrecidas como ser vicio han sido las de gestión de relaciones con los clientes (CRM), aunque ya hay suministradores –incluido SAP- que comercializan también software ERP bajo demanda. Los proveedores de herramientas de seguridad empiezan también a sumarse a la tendencia.
En este momento, los tipos de aplicaciones que las empresas aceptan en mayor medida consumir bajo un modelo de suscripción como SaaS en la actualidad son, por orden de aceptación, las de colaboración, CRM, gestión de nóminas, planificación de viajes y recursos humanos, entre otras, según McNee. Con el tiempo, en su opinión, tenderán a valorar la oferta de aplicaciones personalizadas, capaces de satisfacer sus necesidades específicas.
En esta línea Salesforce.com, principalmente conocido como suministrador de CRM SaaS, ha lanzado en abril Salesforce Content, que incluye la oferta SaaS Apex Content y que permite a cualquier miembro del ecosistema Salesforce.com crear una aplicación SaaS, publicarla, y compartirla con otros usuarios. La tecnología proviene de Kral, proveedor de software de colaboración para contenidos que Salesforce.com adquirió el pasado mes de marzo. El sitio Web AppExchange de Salesforce.com ofrece a los usuarios add-ons al CRM hospedado de Salesforce.com.
Hasta un 75% del coste en mantenimiento y operación
Según la firma de investigación en TI Gartner, el coste anual de poseer y gestionar aplicaciones software puede llegar a cuadruplicar el coste inicial de compra. Como resultado, las empresas terminan gastando más de un 75% de su presupuesto total para TI tan sólo en mantener y correr su infraestructura de software y sistemas existente. Con la introducción generalizada de los ordenadores, las empresas han aceptado esto como un precio necesario para hacer negocios. Pero lo cierto es que, aunque el número de aplicaciones software que una empresa pueda necesitar crezca rápida y exponencialmente, los recursos necesarios para operar esas aplicaciones, no siempre pueden crecer con la misma velocidad.
Ante esta situación, según la asociación SIIA (Software & Information Industry Association) la revolución del software como servicio plantea una interesante solución, al permitir a las empresas suscribirse a las aplicaciones software y externalizar la operación de su infraestructura de back-end dejándola en manos del suministrador SaaS. En la mayoría de los casos, el proveedor podrá encargarse de ello de una forma mucho más eficiente en costes, proporcionando ahorros de costes importantes a las empresas. En consecuencia, éstas podrán, con el mismo presupuesto, soportar muchas más aplicaciones.
Los costes clave para cualquier implementación software son los de la compra de la aplicación software, los del hardware requerido para correrla y los de los servicios profesionales que se necesitan para diseñarla, desplegarla, gestionarla, mantenerla y soportarla.
El precio del software tradicional se limita al coste de la aplicación software, en la mayoría de los casos un precio inicial, que se paga de una sola vez a cambio de una licencia de usuario de duración indefinida. En este enfoque, es cuestión del cliente determinar y asumir el gasto en hardware y en los servicios profesionales asociados a la aplicación. Por el contrario, las aplicaciones SaaS se cobran siguiendo modelos basados en suscripción, con una tarifa que incluye el coste de la aplicación software, así como el del hardware y los servicios profesionales.
Esta diferencia en los modelos de precios de uno y otro enfoque pueden hacer difícil un análisis comparativo en términos de coste total de propiedad (TCO). Los costes de hardware y software son fácilmente identificables, pero los recursos humanos asociados a las aplicaciones software tradicionales son a menudos subestimados o, incluso, se omiten en los análisis de TCO.
Como resultado, el coste del modelo basado en suscripción o SaaS puede aparecer como el más caro si se hace una estimación a varios años vista. Sin embargo, cuando se tienen en consideración los recursos humanos asociados al coste de propiedad del software tradicional, en muchos casos, el despliegue de aplicaciones SaaS resultará la opción más interesante desde el punto de vista económico.
Una primera estimación del coste del SaaS
Para estimar en una primera aproximación cuál es el coste real de desplegar una solución SaaS, podría empezarse estudiando los precios de dos de los principales proveedores de software como servicio, Salesfroce.com y NetSuite, ambos suministradores de soluciones CRM.
Los precios de la aplicación de CRM de Salesforce parten de los 65 dólares por usuario y mes para la versión Professional Edition, y de 125 dólares por usuario y mes para Enterprise Edition. Ambos paquetes incluyen 1 GB de almacenamiento gratuito. A partir de esta cantidad cada 50 MB adicionales cuestan al año 300 dólares.
Ambos paquetes de Salesforce proporcionan soporte básico. Si se desea un mayor nivel, el soporte Premier cuesta el 15% del total de la tarifa anual de suscripción. En otras palabras, si se tienen 100 usuarios de Enterprise Edition, la tarifa anual de suscripción sería de 150.000 dólares, y por tanto, el soporte Premier costaría a la empresa 22.500 dólares anuales.
El precio de referencia de NetSuite es más alto, a partir de 99 dólares por usuario y mes. Los módulos NetSuite avanzados, como Revenue Recognition, cuestan hasta 499 dólares mensuales, pero para un número ilimitado de usuarios. Por supuesto, AppExchange de Salesforce también ofrece módulos adicionales con diversos esquemas de precios.
La tarifa de soporte Silver de NetSuite es de un 22,5%, también aplicado sobre el importe anual total de la suscripción. Cien usuarios a un precio de 99 dólares mensuales cada uno representarían un coste de soporte de 26.730 dólares al año.
Por lo que a almacenamiento se refiere, resulta menos caro en el caso de NetSuite. Los primeros 10 GB son gratuitos, aplicándose a partir de esa cantidad un precio de 1.500 dólares por gibabyte y año. Si se lleva a cabo la comparación, 10GB de almacenamiento en Salesforce costarían 54.000 dólares anuales, frente a los cero dólares que cobra NetSuite por esa capacidad. De necesitarse 20 GB, su precio anual sería de 114.000 dólares en Salesforce y 15.000 dólares en NetSuite.
El coste del almacenamiento se justifica por los avanzados servicios de ajustes de bases de datos, backup, seguridad y mantenimiento requeridos, según Zach Nelson, CEO de NetSuite. “Se trata de almacenamiento en una base de datos Oracle, no sobre una iPod”, explica, a modo de ejemplo, Nelson.
De cualquier modo, aunque todos los suministradores SaaS siguen modelos más o menos similares, también existen diferencias más allá de los precios a las que conviene que los clientes estén atentos. Por ejemplo, en el caso de NetSuite, según Nelson, si la empresa cliente firma un contrato anual para 20 usuarios y después lo reduce a 15, continuará pagando por 20 hasta que expire el contrato.
Por el contrario, portavoces de Salesforce aseguran que si el cliente reduce el número de usuarios antes de que finalice su contrato, en el caso de esta empresa, el acuerdo es renegociable. De cualquier modo, lo más probable es que ambos suministradores apliquen la flexibilidad como principio a la definición de los contratos con cada cliente particular.
04/05/2007 CIO